Gabriel García Márquez: Diecisiete ingleses envenenados. Cuento

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Lo primero que notó la señora Prudencia Linero cuando llegó al puerto de Nápoles, fue que tenía el mismo olor del puerto de Riohacha. No se lo contó a nadie, por supuesto, pues nadie lo hubiera entendido en aquel trasatlántico … Sigue leyendo

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